Novias

Cinderella by Tatín

Cinderella by Tatín es nuestra versión del siglo XXI del cuento de los hermanos Grimm, una princesa que  pese a llevar un vestido con vuelo y una corona no necesita ser salvada por ningún príncipe. Ella representa a las novias que no quieren renunciar a ese vestido con vuelo que recuerda a los cuentos infantiles, a las películas con faldas teatrales llenas de movimiento y a las novelas de historias de amor.

Pero estas princesas son urbanas, no necesitan carroza porque ellas aman perderse entre calles, coger el autobús o moverse en su moto con una coleta que vuela con el viento.

Cinderella ama las “cosas bellas”, disfruta con pequeños placeres con una tarde con amigas o una cervecita fría. Las princesas del siglo XXI son cosmopolitas, luchadoras y soñadoras.

Cinderella representa a una novia que no sé siente identificada con un traje demasiado clásico pero al mismo tiempo necesita un vestido reina con ese “twist” tan característico que sólo puede conseguir Alicia Rueda.

Quisimos que Cinderella llevara in velo , no uno al uso, sino que tenía que tener algo cautivador como las estrellas, las  chicas de Todovelos, crearon para esta sesión de fotos un maxi velo de tul cuajado de estrellas.

A algunas puede que os suene porque utilizamos uno parecido en versión corto hace unos meses y os encantó, os dejamos aquí el link a esa novia que también iba velada de estrellas, Andromeda.

  Nos volvimos locas para dar con una corona que fuera delicada  y etérea la mismo tiempo, hasta que dimos con esta joyita de M de Paulet. Sin duda el equilibrio perfecto entre un tocado del siglo XXI con guiños a las fabulas y mitos de grandes heroínas.

Sarainstyle no quiso cargar el look y por eso, decidió hacer un maquillaje muy natural y fresco y una simple pero elegante coleta baja con “babyhairs” ( esos pelitos sueltos que hacen que tu peinado no resulte artificial).

Nuestra modelo fue Andrea Cuarto, una extremeña que derrocha simpatía y que representaba a la perfección a nuestra particular Cinderella.

Nuestra princesa del siglo XXI se quita el velo cuando le apetece , porque ella no vive encorsetada por el protocolo.

El ramo tenía que tener ese toque fresco, de campo que tanto os gusta y nos gusta a nosotras, hemos de reconocer que siempre nos han fascinado las flores de camomila y Daniela de Dilo con una Flor diseñó este ramo absolutamente perfecto y que os ha vuelto locas en redes.

De las fotos se encargó Lorena photo Up que por cierto ya forma parte de nuestro directorio, la Guía de Tatín, y el resultado podéis verlo en el post, sin duda magia en estado puro.

¡ Si buscáis fotógrafa para vuestra boda, tenéis que llamarla!

El cinturón, cómo no, también tenía estrellas, era rígido y dorado , un diseño de Anita Ribbon. Perfecto para novias que buscan un complemento con “rollazo”.

El lugar escogido para dar vida a Cinderella fue el Gran Melia Palacio de los Duques, un maravilloso hotel situado en el corazón de Madrid con un encanto indescriptible. Rodeado de calles con sabor, a dos pasos del teatro Real y con un patio central  que forma parte de nuestro patrimonio cultural.

Y para terminar no queremos olvidarnos de las trainees Tatín, Beatriz Liceras y Fátima Aguado que trabajaron como asistentes de producción, cuidando de todos los detalles para conseguir una sesión de fotos 100% inspiradora.